Sábado 23 de junio, jornada de puertas abiertas

Sábado 23 de junio, jornada de puertas abiertas

Próximo sábado 23 de junio realizaremos una jornada de puertas abiertas en la nueva eskola.
Ametsak se traslada a una nueva casa en Galar situada en C/ Encarnación 25.

Si estáis interesados en conocer el proyecto Ametsak no dudéis en acudir a esta cita y visitar nuestras nuevas instalaciones.

¡Os esperamos!

  • Fecha: Sábado 23 de junio
  • Horario: de 11:30 a 14:00 horas
  • + Información:

     

    TARIFAS

    TARIFAS

    • JORNADA COMPLETA: 350€
    • MEDIA JORNADA CON COMEDOR: 300€
    • MEDIA JORNADA: 275€
    • DÍA SUELTO DE COMEDOR: 6€ (avisando con dos días antes de antelación
    • * El segundo hermano pagará un 60% de la cuota correspondiente.

    Período de Acogida

    Período de Acogida

    PERIODO DE ACOGIDA

    ¿Qué es la acogida para nosotras?

    Entendemos la acogida como un periodo de tiempo que todos necesitamos para estar a gusto y poder manifestarnos como somos en una situación o lugar nuevo, en este caso a la escuela.

    En la entrada a la escuela todos los componentes de la misma vivimos este periodo, niños y niñas, familia y acompañantes (nosotras). La manera en que viváis la separación influirá en vuestros hijos e hijas, captarán vuestros sentimientos de inseguridad, tristeza o de tranquilidad y confianza. Nosotras debemos adecuarnos a la realidad de cada niño y niña para que la aceptación de los ritmos colectivos sean graduales y progresivos.

    Es decir, que poco a poco tanto las personas adultas como infantes han de ir conociéndose y estableciendo una relación más estrecha.

    La entrada del niño o niña a la escuela supone para él la salida, por unas horas, del medio familiar donde se encuentra acompañado por personas con las que mantiene un estrecho vínculo afectivo, se encuentra en un espacio conocido, protegido y seguro. Entrará en un lugar desconocido, con nuevas personas y deberá aceptar la separación de las personas que ama, le aman, le comprenden y le dan seguridad, además en este nuevo contexto pierde el rol definido que ocupa en casa y pasa a una situación que tiene que aprender a jugar otro rol. Para esto necesitará tiempo y necesita gran comprensión y ayuda de los adultos que le rodean. Es de vital importancia que confiemos en sus capacidades y procuremos no presionarlos para que estén bien. El periodo de acogida es un proceso que necesita tiempo y es importante poder ofrecérselo. Si se lo ofrecemos son capaces de encontrar recursos para poder superar el conflicto que les crea esta nueva situación. Recursos que encuentra en objetos de la clase, en el objeto transicional que trae de casa, en otros niños, en la educadora…

    Cada ser es único, este proceso no tiene una duración determinada, los tiempos y ritmos de cada uno son diferentes y nos parece importante respetar los ritmos individuales y no intentar forzar ni acelerar el proceso.

    ¿Cómo llevaremos la acogida a cabo aquí?

    Comenzaremos con una reunión individual previa al inicio de curso. En ella nos reuniremos con vosotros con el objetivo de conoceros mejor a vosotros y a vuestros hijos e hijas, para no partir de cero y poder dar una respuesta mejor a sus necesidades y demandas.

    Nos parece importante que los primeros contactos que tiene el niño o la niña sean acompañados por vosotros, en vuestra presencia, dándole seguridad y confianza. Los y las txikis son los protagonistas, por eso os pedimos que os sentéis en un cojín que habilitaremos en el perímetro del espacio estando sentados y moviéndoos lo menos posible manteniendo una actitud observadora, que sean ellos quienes tomen la iniciativa de explorar el nuevo espacio y acercarse a nosotras. Pondremos mucha atención en los niños y niñas y en vosotros también, cuando se den las primeras separaciones os pedimos que a la vuelta compartáis con nosotras vuestros sentimientos de culpa, inquietudes, preguntas…estaremos totalmente disponibles.

    Aconsejamos

  • Antes de empezar la escuela nos parece conveniente ir contándole que pronto irá a la escuela y nombrarnos a nosotras para que nos vayan asociando y situando.
  • Objeto transicional . Muchos niños y niñas tienen un peluche o mantita con el que crean un gran apego, tanto que luego se convierte en un apoyo para cuando se sientan inseguros o intranquilos. Si vuestro hijo o hija tienen uno es recomendable que lo traigan.
  • Despedidas cortas y sin mentir .
  • Reconocer los sentimientos . El llanto es una forma de expresión, que muchas veces ayuda a liberar tensiones. Evitaremos distraer al niño o la niña con el objetivo de que no lloren. Nosotras estaremos siempre presentes y dispuestas para acompañar el llanto.
  • La comunicación entre casa y escuela es primordial.
  • Artículos de interés «Control de esfínteres»

    Artículos de interés «Control de esfínteres»

    A QUÉ LLAMAMOS CONTROL DE ESFÍNTERES

    Entendemos por ello el tiempo que cada niño y niña va a necesitar desde que percibe que el pis y las cacas que hay en su pañal son un producto de su cuerpo, hasta que decide retenerlos y/o expulsarlos de forma voluntaria.

    VOLUNTARIO significa que son ellos y ellas los que perciben que quieren eliminar y quienes van a regular sus necesidades. Poco tiene que ver con nuestra actitud de adelantarnos a su necesidad y pillarles antes de que empiece a funcionar el acto reflejo.

    PROCESO significa el tiempo. Tiempo que les va a llevar a darse cuenta y ejercitarse en algunas cuestiones que hasta ahora no tenían importancia para ellos.

    Es importante reconocer que existen diferencias individuales que hacen imposible una educación uniforme para todos los niños y niñas. Existen unas pautas generales, que tendremos que ir adecuando a cada uno en particular.

    El papel de la familia y el de la escuela, no consiste en enseñar, sino en observar y reconocer cuándo están preparados e ir graduando poco a poco los pasos a ir dando.

    CÓMO VAMOS A INTERVENIR

    1º TENIENDO EN CUENTA SI LOS NIÑOS Y NIÑAS ESTÁN MADUROS PARA INICIAR.

    Sus tiempos de retención, si se da una cierta regularidad o no en sus eliminaciones, sus sensibilidad mayor o menor frente a las sensaciones de retención o expulsión (pararse en la actividad, irse a un rincón…). No hay que olvidar qué tipo de sensaciones ha tenido el niño o la niña en su comportamiento al hacer pis o cacas desde pequeño. No es lo mismo para uno que ha sido muy estreñido que para otro que no lo ha sido.

    2º FAMILIARIZARNOS CON LAS NORMAS CULTURALES.

    Ofrecerles con normalidad si quieren hacer pis o cacas con el W.C. si aceptan adelante, aunque su respuesta no siempre sea la que queremos. Si no aceptan no hay que forzarles ni insistirles continuamente. Su resistencia puede ser por incomodidad, falta de equilibrio o por otras razones más sutiles.

    3º SEGUIR ALGUNAS PAUTAS DE INICIO EN EL CONTROL DE ESFÍNTERES

    El quitarse el pañal les va a ayudar a ser más sensibles al hecho de empezar a mojarse. Pero no olvidaremos que el pañal es algo muy íntimo.

    Ser constantes y regulares. A veces jugamos en función de nuestros intereses y les despistamos. No se trata de tenerlos mucho tiempo sentados, como el que se dé regularidad en cuanto a horas y veces.

    Ayudarles a interpretar sensaciones internas que van teniendo que unas veces nos comunican verbalmente y otras a través de su actitud corporal. En estos momentos tenemos que actuar con cuidado.

    Reforzar siempre su disponibilidad, aunque su respuesta no siempre sea la adecuada. Es importante valorar nuestras circunstancias a la hora de iniciar el proceso de control de esfínteres y no nos cree dificultad el seguirlo adelante.

    TODAS ESTAS PAUTAS NO DEJAN DE SER UN PLANTEAMIENTO TEÓRICO. En la realidad son más desordenados, están fluidos por muchas variables y tendremos que ir adecuándolas a cada situación en particular.

     

    Los niños y niñas reaccionarán de manera diversa. Algunos lo conseguirán antes y otros más tarde. Y como en otros comportamientos de su desarrollo, NO TENDREMOS QUE COMPARAR. Cada uno es diferente, tienen su ritmo y sigue sus propias estrategias.

     

    Nos encontraremos con niños y niñas que rápidamente integran el control, otros que se resisten y a los que tendremos que respetar para no fijar su rechazo. Algunos nos pedirán continuamente ir al baño, a otros les tendremos que recordar y habrá quien haya que desdramatizar por haberse mojado el pantalón.

     

    EL CONTROL DE ESFÍNTERES ES UN HECHO MUY IMPORTANTE EN LA AUTONOMÍA DE NIÑOS Y NIÑAS Y POR TANTO EN SU REAFIRMACIÓN PERSONAL. En algún momento puede incluso que los niños y niñas lo utilicen como arma en la lucha de poder que a veces mantienen con los adultos.

     

    Es un proceso importante y, como todo lo importante, es mejor tomarlo con tranquilidad.

     

    Se inicie en casa o se inicie en la Escuela, es importante afrontarlo de forma conjunta y dentro de un ambiente de total normalidad.